jueves, 9 de enero de 2014

Técnica de engrasado del molde para bizcocho básico



Odio preparar el molde del bizcocho!!! Menudo rollo. Cuando era pequeña me encantaba ayudar a  mi madre los domingos a preparar sus bizcochos, y siempre me tocaba lo mismo… preparar el molde y rallar la cascara del limón/naranja.

En este post os explico la técnica para preparar un molde engrasado para bizcocho básico, pero según la receta que vayamos a preparar, podemos usar esta misma técnica usando otros ingredientes: mantequilla-harina, mantequilla-azúcar (normal/glass), mantequilla y pan rallado (para preparaciones saladas), etc.

Otra técnica consiste en forrar moldes con papel de horno, para facilitar el desmoldado en el caso de molde no desmoldables o para alargar su vida, porque del uso, se van perdiendo las características de antihaderencia

Sé que es una técnica básica, pero nunca está de más, repasarla.

MATERIALES


·         Molde
·         Mantequilla pomada
·         brocha de silicona

Sobre el molde.
Yo prefiero, siempre que puedo utilizar moldes “Bundt”, de corona o savarín de metal antiadherente desmontables, porque la cocción se realiza más rápida y uniforme, así no se queda crudo el centro.

Sobre la mantequilla
Aquí no hay discusión, no hay mejor opción, el aceite/margarinas no le da el mismo sabor a la cobertura del bizcocho, utilizad si queréis una light, pero en repostería siempre mantequilla, a temperatura ambiente, a punto pomada, blanda pero no liquida.

Sobre la brocha
Mi preferido es el pincel de silicona, higiénico y fácil de limpiar (al lavaplatos y listo). Antes tenía uno de pelo sintético, pero con el tiempo, empezó a perder el pelo.

PROCESO paso a paso

Engrasado
Con la mantequilla a punto pomada, iremos pintando las paredes del molde, repartiendo uniformemente la mantequilla por paredes y fondo.

Espolvoreado
Echaremos un par de cucharadas soperas de harina en el molde e iremos girando el molde hasta que toda la mantequilla este cubierta por una fina capa de harina.

Retiraremos el excedente de harina, poniendo el molde boca abajo y dejándolo caer suavemente sobre la encimera.